Un viaje al corazón de la historia
Un guía turístico es ante todo una puerta al conocimiento, ya sea histórico, geográfico, artístico o gastronómico. Su misión es dar vida al patrimonio y ayudarte a descubrir su historia a través del prisma de su pasión.
Aunque algunos guías están especializados en un periodo o campo artístico concreto, la mayoría son versátiles y pueden hacer visitas sobre una amplia gama de temas.
Los conferenciantes-guías deben combinar constantemente sus conocimientos especializados con sus habilidades narrativas para llevarte en un viaje al corazón de la historia y dar vida a los lugares que te muestran.
Guía turístico, algo más que un entusiasta
Ser guía turístico no es algo que se pueda improvisar, y ser aficionado a la historia no basta para convertirse en guía. Desde 2011, Francia cuenta con una tarjeta de guía-conductor profesional, expedida por los Ministerios de Turismo y Cultura, que acredita la profesionalidad del guía:
- un título profesional como guía nacional de conferencias
- un máster con convalidación de unidades didácticas específicas
EN LA PRÁCTICA
Aunque algunos ejercen la profesión como actividad secundaria, muchos guías-conferenciantes han hecho del guiado su actividad profesional principal, o incluso exclusiva.
Funcionan al amparo de diversos estatutos:
- Autónomo
- Trabajadores temporales o interinos: la mayoría de las veces son empleados por encargo, con un contrato de duración determinada, y con frecuencia trabajan para varios empleadores.
- Estacional
- Empleado
LA ACTIVIDAD PRINCIPAL
La misión principal de los guías es estar bien informados: se comprometen a proporcionarte contenidos fiables, investigados a fondo y actualizados constantemente. Esto significa que pueden responder a cualquier pregunta que puedas tener.
Cada guía añade entonces su toque personal y su pasión, creando una experiencia a tu medida. Con vosotros, nuestros visitantes, ¡cada visita es única!
La profesión de guía también requiere un sólido conocimiento de lenguas extranjeras, y los guías turísticos suelen hablar más de una lengua con fluidez, lo que permite a los visitantes de todo el mundo descubrir nuestro patrimonio.